Estás en el cielo, pero siempre me acuerdo de ti, en cualquier lado, en cualquier momento, día, noche, siempre miro al cielo, las estrellas y me pregunto si me ves aún, y si me extrañas tanto como yo lo hago.
Imagínate que alguien te dé tanta paz que el sólo recostarse en sus brazos te comienza a dar sueño. La ansiedad se vuelve diminuta y el amor es tan puro que se transforma en eso que más necesitabas: tranquilidad.