No hay libro, teoría, relato ni nada que me haga comprender los alcances de la crueldad humana.
Me duele pensar en toda una familia masacrada y un niño que experimentó algo que jamás nadie debería y que perdió todo. Terrible. No hay justificación para algo así.
Si nosotros, al enterarnos de la tragedia ocurrida en Atizapán, estamos en shock, no quiero imaginar cómo está el pequeñito que sobrevivió. Me da una impotencia y unas ganas de llorar muy cabronas:(