"Algún día, la violencia tendrá que descansar en paz. Colombia resucitará... Y los descendientes de los exterminadores saludarán sin odios un nuevo amanecer"
Voy a superar más rápido haber perdido las elecciones que la robada que le metieron a Egipto. Estafa monumental, internacional, histórica, galáctica. Que no ganen nada nunca más.
Les pareció tramposa e ilegítima la interferencia de Trump en el Mundial pero no la injerencia del mismo sujeto en las elecciones presidenciales de Colombia y otros países…
¿Qué tan cierto es que el gobierno de @petrogustavo endeudó a Colombia como ningún otro? Esta es la deuda del gobierno nacional central como porcentaje del PIB y en pesos reales de 2024. En Santos II, la deuda aumentó alrededor de 10 puntos porcentuales del PIB, con Duque 11,3 y con Petro 1,3. En pesos reales de 2024, aumentó alrededor de 178 billones con Santos II, 317 con Duque, y 63 con Petro.
Fuentes:
Deuda: https://t.co/QF7pXEzmH2
PIB: https://t.co/UVKjAxQzA1
IPC:
https://t.co/DbiW5KKGpH
No soy un criminal.
Soy un colombiano que ingresó legalmente a Estados Unidos, solicitó asilo siguiendo los procedimientos establecidos y durante 11 años cumplió la ley.
Hoy comparto este comunicado porque creo que la verdad debe conocerse y porque nadie debería ser perseguido por expresar sus opiniones.
Hablar no es un crimen.
Las ideas no se encarcelan.
Soy bióloga, con maestría en biología acuática y PhD en ecología y desarrollo sustentable. Muchas cosas están en juego en estas elecciones, incluyendo nuestros ecosistemas acuáticos.
Los invito a votar con ❤️ y 🧠 por la opción decente: @IvanCepedaCast. #melajuegoporlavida
Hay furia en la campaña de Abelardo porque la gente se volcó con alma y corazón a hacer campaña por Cepeda. Sin un peso de por medio, aferrados a la imaginación, el amor y la voluntad, miles de personas haciendo cosas maravillosas por la mera convicción de que este país puede ser un lugar mejor. En definitiva no todo se compra con la plata ni a todo el mundo lo mueve el odio. Hermosura es poco.
La campaña por Iván Cepeda en estas semanas ha sido impresionante no sólo porque se la tomó la ciudadanía y ha estado llena de creatividad, imaginación y belleza sino también porque la gente no ha girado alrededor de una única figura. Veo un relato por los derechos propios y ajenos, por la democracia, el agua, el territorio, el trabajo, los animales, las mujeres. Colombia, un país que siempre ha añorado al caudillo, al padre castigador/protector, al salvador, al elegido, está dando un salto cualitativo. Vamos alcanzando cierta mayoría de edad y nos vamos reconociendo como adultos dueños de nuestro propio porvenir. Tremendo.
Quiero que gane Iván Cepeda por todo y por todos pero también porque es un avance cualitativo importantísimo para la izquierda. Hemos sufrido la virulencia de los machos rojos que no dudan en perseguir mujeres, que desprecian el feminismo, que aplauden a los hombres de su cofradía y que siempre han creído que pensar la política desde el cuidado y la apertura es un signo de debilidad. Ahora es justo esa manera de concebir la política y lo político lo que nos tiene dándole una batalla magistral al narcofascista de la otra orilla.
Capturaron en Estados Unidos a Beto Coral, activista y creador de contenido de la izquierda colombiana, y su pareja denuncia que habría sido sometido a tratos que podrían constituir tortura.
Tumbaron el canal de María Jimena Duzán, una de las periodistas más reconocidas de Colombia, después de publicar una columna sobre el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Un abogado de este candidato anunció que la revista Cambio había quedado «perfilada» tras revelar que la campaña abelardista registró pagos por 1.299 millones de pesos a una empresa fantasma.
El propio De la Espriella perfiló públicamente al periodista Daniel Coronell, lo llamó «difamador empedernido» y dejó claro, con su publicación, que sigue y vigila su trabajo.
Y ayer, mientras los comediantes y creadores del programa Por la ventana entrevistaban en directo al candidato presidencial de la izquierda Iván Cepeda, alguien intervino la transmisión, borró el vídeo e intentó tumbar una cuenta que tiene cerca de un millón de seguidores.
Todo esto ocurre dentro de un clima de hostigamiento creciente contra voces de izquierda, periodistas críticos y creadores de contenido que incomodan al poder. Pero señoras, señores, esto no es novedad.
El candidato Abelardo de la Espriella lo dijo claro:
«Sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un enemigo acérrimo, que hará todo lo que esté a su alcance para destriparlos como corresponde [...]. A esa plaga hay que erradicarla».
Los grandes medios y el periodismo que determina la conversación pública desde las mesas de radio mañanera fueron —y siguen siendo— escandalosamente laxos frente a estas declaraciones. Las trataron como una bravuconada electoral y cada vez que el candidato emite una nueva amenaza o advertencia, la tratan como una frase pintoresca o un un exceso retórico sin más.
El candidato presidencial ultra promete «destripar», «erradicar», y nos regresa al lenguaje del exterminio de un sector político. Desde ya, esta convirtiendo al adversario en una plaga, lo deshumaniza y está legitimando su eliminación.
Y la amenaza no está escondida. Está a la vista de todas las personas que hacemos parte de la esfera de la comunicación: periodistas, comunicadores, activistas, creadores de contenido y voces políticas. Aun así, demasiadas personas han decidido dejarla pasar.
Esto no resulta extraño. Hay personas que saben que la libertad de prensa y la libertad de expresión nunca se cercenan por igual. Los proyectos autoritarios persiguen a los medios y a las personas críticas mientras protegen, premian y amplifican a quienes les son funcionales.
Esa gente —ustedes ya la han visto tuitear— aplaudirá o justificará la persecución, el acoso, el encarcelamiento y el silenciamiento de un periodista, un youtuber, un opositor o un ciudadano cualquiera por el simple hecho de pensar diferente. Incluso encontrará la manera de justificar que alguien haya prometido «destriparlos».
No me dirijo a ellos.
Me dirijo a quienes están dejando pasar el hostigamiento emprendido por Abelardo de la Espriella contra la izquierda y contra el periodismo que le resulta incómodo. A quienes, en el fondo, saben que todo esto está mal, pero están eligiendo mirar hacia otro lado.
Me dirijo también a quienes hacen campaña por el voto en blanco mientras se acumulan las señales de una nueva persecución contra la izquierda colombiana y de una amenaza directa contra la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho mismo a ejercer el control ciudadano o la oposición política.
A ustedes solo quiero recordarles las palabras que escribió George Steiner en su célebre ensayo Lenguaje y silencio:
«Nos hacemos cómplices de todo aquello que nos deja indiferentes».
¿El plan para el partido inaugural? Verlo con esos amigos que no quieren votar este 21 de junio. ⚽
La estrategia: cero peleas y mucho diálogo.
En el entretiempo les contaré por qué #MeLaJuegoPorLaVida con Iván y Aída: por la tierra, el camello, el deporte y la paz. 🕊️
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🧵 ¿A qué edades le ganó cada candidato en la primera vuelta? El voto es secreto, pero la Registraduría sí publica cuántas personas votaron por edad en cada puesto. Cruzamos eso con los resultados y reconstruimos la elección por generaciones. Lo que salió 👇
🚨 ÚLTIMA HORA | Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes y reconocidos constitucionalistas acaba de emitir un comunicado en el que sostiene que la nacionalidad estadounidense de @ABDELAESPRIELLA sería incompatible con el ejercicio de la Presidencia de Colombia (1/2)