Lavarse el cabello, que la casa esté limpia y huela bien, hacer skincare, cambiar las sábanas, ver tu peli favorita, eso también es parte de la felicidad.
Para empezar tus cambios no necesitas una audiencia, necesitas actuar y repetir lo que genera el cambio. Los más poderosos empiezan adentro, empiezan en introspección y en silencio.
Tienes derecho a pasar la Navidad a tu manera. Sin tantos compromisos. Sin agenda llena. Sin tener que ir a donde no te apetece ir. Puedes quedarte en casa, descansar, desconectar del ruido, ver pelis solo o compartir con quien realmente te hace bien.