a sacarme plática (ya sea un cliente o algún compañero) y de repente, todo eso se esfuma, mi atención está en otra cosa; ayuda bastante a despejarte.
Mi punto es, es increíble el poder de la comunicación y de las palabras. Un simple gesto como un saludo puede cambiar mucho.
Admito que, durante mucho tiempo creí que era muy introvertida, de esas personas que solo hablaban cuando (casi-casi) las obligabas, que nunca tenían nada interesante que decir y por eso, mejor me quedaba callada. Y así viví mucho tiempo, encerrada en mi burbuja…
Incluso, ustedes no tienen idea, pero preguntarle un simple “¿Cómo va el trabajo hoy?” O un “¿Todo bien?” A alguien puede mejorar mucho su día. A mí me ha ocurrido que a veces estoy de malhumor en el trabajo, sobrestimulada por la gente, fastidiada, y viene alguien
Yo creo que una de las secuelas que me dejo la pandemia es el miedo al encierro de nuevo. Por eso mismo en mis días de descanso no soporto estar en casa, y las veces que me veo obligada hacerlo, lo siento como un día desperdiciado.