Todo lo bonito se nos regresa donde más lo necesitamos 🙏🙌
| Durante casi 40 años, el Dr. Michael Zollicoffer, conocido por sus pacientes como “Dr. Z”, atendió gratuitamente a quienes no podían pagar en Baltimore. Día y noche, sin vacaciones, con su número personal abierto para emergencias.
💔 Tras ser diagnosticado con cáncer renal y colorrectal, enfrentó dificultades para cubrir los costos de su tratamiento.
💵 Cuando sus pacientes se enteraron, quisieron ayudar al hombre que había dedicado su vida a cuidar de ellos y organizaron una campaña que recaudó más de 250.000 dólares. Incluso, personas de otros lugares se conmovieron y llegaron donaciones desde África y Puerto Rico.
💙 Hoy, el Dr. Z está recuperándose y no hay metástasis. Su mensaje: “Estoy agradecido de haber tenido cáncer, porque me mostró el amor colectivo. No es el ‘yo’, es el ‘nosotros’.” "Cuando cuidas a las personas con el corazón, ellas nunca lo olvidan".
“Puede que tu hijo acabe trabajando toda su vida en un supermercado.”
Alguien me dijo eso justo después de que diagnosticaran a mi hijo Jack con autismo.
Con los años, esa frase se me quedó clavada.
Pensé en ella cuando no podía quedarse sentado en clase.
Cuando no podía volver solo del colegio.
Cuando empezó primaria.
Luego secundaria.
Luego bachillerato.
Y ahora mira.
Mi hijo tiene 21 años.
Trabaja en un supermercado.
Está en la sección de reposición.
Trabaja de 8:00 a 14:00, tres días a la semana.
Se pone la alarma.
Prepara su uniforme.
Camina hasta la parada del autobús.
Llega puntual.
Cumple su turno.
Y vuelve a casa orgulloso.
En esta vida junto al autismo he aprendido algo:
No siempre se trata del destino.
A veces se trata de todo lo que costó llegar hasta allí.
He aprendido que vivir de una forma diferente no significa vivir menos.
Y que cualquier trabajo, sea cual sea, hecho con esfuerzo y dignidad, merece respeto.
Qué cosa tan bonita.
Acompáñenme a felicitar a mi hijo por sus primeros cuatro meses en su trabajo.
Estamos profundamente orgullosos de él.
Nadie pierde ni gana una batalla contra ninguna enfermedad.
La gente nace, vive y muere. La forma demorir es única para cada quien, aunque muera de una enfermedad que implique sufrimiento, dificultades y agonía previa.
No reduzcamos su última etapa a un cliché deshumanizante