Pocas cosas me tocan las pelotas como esto.
Aquí vemos a un minúsculo y reemplazable empleaducho, buscando gresca torpemente por unas míseras interacciones, y consiguiendo la total aniquilación de la imagen de marca que se supone que gestiona.
Creo que el CM gamberro es de lo peor que ha parido la industria publicitaria. Dejas tu propia personalidad en casa, y te calzas la de la corporación inherte que te contrata. Al menos te dan libertad para hacerte el listo en internet y vacilar al no-name de turno, en un vil intento de conectar con la demográfica 18-25. Quizá así sientes un mínimo de control sobre tu labor escupida. La del trabajador más alienado de la historia de la alienación, y orgulloso de ello.
Pero no contento con este desafortunado orden de cosas, el CM de Wetaca redobla esfuerzos y se aferra a lo único que tiene que ofrecer: ser un zoomer bocón.
Se lanza al vacío, con los huevos por delante, intentando achicharrar al Xokas. Tratando de emular el cyberbullying que le hicieron en la secundaria, hace un meme faltón con un código de descuento usando su nombre sin su permiso. Como esto no surte efecto, revela un correcto email en el que Xokas les comunica que un streamer de miles de millones de impresiones mensuales no va a cerrar una colaboración a cambio de un tupper de albóndigas. Cómo esta jugada no ha sentenciado la carrera del Xokas, será el unico pensamiento que su mermada mente corporativizada podrá entretener mientras se va a dormir. Con una sardina y un vaso de agua en el estómago, y lágrimas de impotencia en sus mejillas, porque sus 5 minutos de protagonismo han terminado.
Más vale no perder más tiempo, porque mañana a las 9:00 el jefe volverá a necesitar de la chispa de su efímera juventud a cambio del SMI. Si muero y voy al infierno, será esto.
Si no te miran te jodes, si te aplastan te callas. Me recontracago en tu labor a nivel estructural chaval. Eres el peón más arrastrado de la cadena de valor, y lo peor es que no lo sabes.
Hazte un postgrado y sal de ahí cuanto antes. Tienes un cuerpo y una mente funcionales, eres capaz de muchas cosas. Marco Aurelio se retuerce en su tumba, Marx aulla en su féretro. Cada minuto que pasas haciendo esto te insultas a ti mismo, y a todos los que tenemos la desgracia de ser contemporáneos de tu insufrible espectáculo.
Respétate.