📂⚖️ EXPEDIENTE COMPLETO Y DIGITALIZADO. CASO SIRI
✍️ Hoy comparto nuevamente una documentación histórica de enorme importancia para el Derecho Constitucional argentino. 🇦🇷📚
📌 Se trata del expediente completo y digitalizado del caso “Siri, Ángel s/ interpone recurso de hábeas corpus” — Exp. S-31, antecedente directo del desarrollo jurisprudencial de la acción de amparo en Argentina. ⚖️
📌 https://t.co/C2Yac28BKL
La obra de Shakespeare es uno de los textos más ricos para el diálogo entre Derecho y Literatura. No se trata solo de un “juicio espectacular”, sino de una puesta en escena casi perfecta de las antinomias permanentes del derecho: forma frente a sustancia, seguridad frente a justicia, literalidad frente a intención, derecho subjetivo frente a dignidad humana.
Shylock es, a la vez, víctima de un sistema antisemita y victimario que pretende usar la ley como instrumento de venganza. Su insistencia en “I stand for law” (“me atengo a la ley”) revela una fe ciega en la formalidad jurídica que, paradojalmente, termina destruyéndolo. Porcia, por su parte, realiza un “uso alternativo del derecho”: salva a Antonio mediante una interpretación tan estricta que se vuelve absurda, mostrando que la literalidad extrema puede ser tan injusta como la arbitrariedad. El discurso de la misericordia no es un llamado a desobedecer la ley, sino a humanizarla.
Esparza se inscribe en una tradición que va desde Rudolf von Ihering y Josef Kohler (quienes ya discutieron el caso en el siglo XIX) hasta los actuales estudios de Law & Literature.
El valor del libro reside en situar estos dilemas en el contexto del derecho continental y, particularmente, en el pensamiento jurídico hispanoamericano, donde la tensión entre formalismo y valorismo sigue vigente.
Más allá de su utilidad pedagógica (excelente para enseñar interpretación contractual, abuso del derecho o hermenéutica), la obra invita a una reflexión permanente: ¿hasta qué punto puede la ley exigir lo que es humanamente intolerable? ¿Cuándo la justicia formal se convierte en injusticia material? Shakespeare no resuelve el dilema; lo dramatiza con una fuerza que sigue interpelando a juristas cuatro siglos después.
El caso es que la Constitución alemana de 1919, la llamada Constitución de Weimar, hace mutis desde el 33, la española, de 1931, va a sucumbir ante el golpe de Estado de Franco, desde 1936, y la francesa no puede evitar el gobierno títere de Pétain a partir del armisticio de 1940. El Estatuto Albertino, la peculiar Constitución italiana, otorgada originalmente en 1848 y que podía ser reformada ordinariamente por la ley, no tenía cómo contener la legislación que concentraba poder en el Duce y eliminaba derechos ciudadanos. Indicios todos de lo poco que las constituciones valen si no tienen cómo resistir frente a los embates del autoritarismo, la dictadura y el crimen. Lección permanente de la que deberían ocuparse los constitucionalismos del siglo XXI, en lugar de convertir los más jóvenes textos constitucionales, generalmente latinoamericanos, en tratados de metafísica con más pretensión simbólica que real y más del gusto de los poetas que de los juristas avezados. De vez en cuando pienso que no se debería permitir que una constitución la redacte quien jamás litigó ni juzgó o que la defienda quien nunca trabajó propiamente.
En esas estábamos cuando llegó al fin la Ley Fundamental de Bonn, la que en rigor es la Constitución alemana de 1949. Maravilla de texto y tal vez demasiado para aquellos constitucionalistas que mayoritariamente venían de donde venían, que habían escrito más o menos hasta 1939 lo que habían escrito o que habían mamado de las ubres oscuras de ciertos maestros. Y aquí damos con otro descubrimiento sorprendente: una constitución puede cambiarse por las vías formales de la reforma constitucional o mediante la transformación ideológica de su naturaleza y su sentido. El primer tipo de modificaciones se hace cuando hay acuerdo de fondo en que los contenidos normativos de la constitución son los que se expresan en su texto, siempre dentro de unos márgenes de indeterminación semántica y con sujeción, por tanto, a lo que permitan las técnicas de interpretación y las articulaciones entre las fuentes interpretativas.
El segundo modo de alteración constitucional es sibilino y consiste en hacer valer que el elemento más profundo, esencial o definitivo de la constitución está más allá de su texto y trasciende sus interpretaciones posibles; es decir, que por debajo de la llamada constitución semántica y del orden que formalmente establezca en cuanto a competencias institucionales y derechos u obligaciones de las personas, hay una constitución material, sustantiva, axiológica o moral, que es la que en verdad vincula, aclara y determina las soluciones materialmente correctas para los casos constitucionales.
(Fragmento de un texto mío que estoy corrigiendo y que se publicará próximamente).
🧵 Los mejores thrillers no siempre hablan inglés.
Francia, Dinamarca, Suecia, Alemania, Italia...Europa está llena de series oscuras, tensas y adictivas de las que casi nadie habla.
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FALLO INÉDITO: LA JUSTICIA DETERMINÓ QUE LA VACUNA SPUTNIK CAUSÓ LA MUERTE DE UNA JOVEN SIN ANTECEDENTES MÉDICOS
La Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba falló a favor de María Virginia Ruiz, madre de la víctima. Dictaminó que la muerte de la joven, a raíz de una trombosis con trombocitopenia, se produjo directamente por la primera dosis de la vacuna rusa contra el Covid-19. De quedar firme, el Ministerio de Salud deberá pagar una indemnización de aproximadamente 95 millones de pesos.
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🎸 George Harrison e le sue dieci canzoni preferite dei Beatles
Quando si parla dei Beatles, è facile immaginare John Lennon e Paul McCartney come quelli che hanno caratterizzato il suono e la direzione della band.
George Harrison, il “quiet Beatle”, fu sempre il più spirituale, il più riflessivo, e forse anche il più attento all’essenza della musica. Le dieci canzoni dei Beatles che egli stesso indicò come le sue preferite rivelano molto non solo dei suoi gusti, ma anche della sua sensibilità artistica e umana.
Harrison non scelse i brani più celebrati, né quelli in cui il suo contributo era predominante. Scelse invece le canzoni che, secondo lui, contenevano momenti di pura ispirazione, equilibrio e bellezza.
1. Every Little Thing
Un piccolo gioiello sottovalutato del 1964, scritto da McCartney. Harrison ne amava la semplicità melodica e la grazia, segno di come anche i Beatles più “pop” potessero essere profondamente musicali.
2. This Boy
Un brano pubblicato nel 1963, che mostra l’armonia perfetta delle tre voci. George apprezzava il modo in cui la canzone riusciva a fondere malinconia e dolcezza: un equilibrio che cercò spesso anche nella propria musica.
3. She Came In Through the Bathroom Window
Parte del grande medley di Abbey Road, questa canzone ha il fascino del racconto surreale e urbano. George ne ammirava il groove e la libertà interpretativa: una piccola storia, ma piena di vita.
4. Because
Una delle composizioni più eteree dei Beatles. Le voci sovrapposte di John, Paul e George creano un effetto quasi celestiale. Non sorprende che Harrison, attratto dalla trascendenza e dalla spiritualità, la considerasse tra le sue preferite.
5. Golden Slumbers
Scritta da McCartney ma costruita su un testo poetico seicentesco, è una ninna nanna universale. Harrison, sempre attento al legame tra musica e sentimento, ne amava la delicatezza e la sincerità.
6. Norwegian Wood (This Bird Has Flown)
Brano chiave del 1965, segnò l’introduzione del sitar nella musica pop occidentale, proprio grazie a George. Non sorprende che lo considerasse un momento di svolta: qui il mondo sonoro dei Beatles si aprì a nuove dimensioni culturali.
7. I Want You (She’s So Heavy)
Tra i pezzi più intensi di Abbey Road, con quel finale ipnotico e ossessivo che si interrompe di colpo. Harrison ne amava l’energia, la fisicità del suono, la sua crudezza senza compromessi.
8. In My Life
Probabilmente la canzone più intimamente autobiografica di Lennon, e una delle più poetiche di sempre. George ne riconosceva il valore spirituale: è una riflessione sul tempo, sulla memoria, sull’essenza stessa della vita.
9. Eleanor Rigby
Un’altra delle scelte più rivelatrici. Harrison amava la forza narrativa e orchestrale del brano: un ritratto struggente della solitudine moderna, che porta i Beatles ben oltre i confini del pop.
10. Strawberry Fields Forever
La canzone che forse meglio rappresenta la psichedelia dei Beatles. Onirica, malinconica, misteriosa: un viaggio interiore che George riconosceva come profondamente affine alla propria visione spirituale.
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Harrison non scelse i brani più radiofonici o i più celebrati: scelse quelli che, per lui, incarnavano la ricerca interiore, la profondità emotiva, la libertà artistica.
Era questo il suo modo di ascoltare i Beatles: non come un fenomeno musicale, ma come un’esperienza spirituale collettiva.
Come disse una volta:
“Tutti noi siamo in cerca di qualcosa di più grande della fama o del denaro. Per me, la musica è un mezzo per trovarlo.”
#georgeharrison #beatles #TheBeatles #yesterdaypills
this was so sweet. Stephen Colbert just ended his final episode of The Late Show while singing "Hello, Goodbye" with Paul McCartney. his family and the show's crew then joined them on stage before Paul turned off the lights to the Ed Sullivan Theater
La Suprema Corte del 🇬🇧 publica un aviso para cubrir el cargo equivalente a secretario letrado del tribunal. No hace falta ser o hacerse amigo de nadie, tampoco ser pariente de nadie. Lo único que pide es excelencia académica (buen promedio académico y experiencia en investigación). ¡QUÉ LEJOS ESTAMOS DE ESTO!
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