Deja que pasen algunos domingos, deja que pasen las semanas y los meses, deja que el alma respire y que el corazón vuelva a agarrar fuerzas, te juro que hasta el amor más grande termina por superarse, y deja de doler, y dejas de extrañar, y sí, la verdad es que sí vuelves a estar bien.
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.