@tcngvetied momento que me toco que no sea la brujería?
Bromea, dejando un rastro de pequeños y dulces besos por su rostro, por aquellas pecas que tantas veces había besado ya y no se cansaría de besar nunca.
- La bruja más hermosa que he visto nunca, eso si.
Desde el anuncio de la boda, la vida de estos había sido un tanto...frenética.
Ojalá hubiese sido tan íntima como la primera de estos, la que verdaderamente les había unido ya en matrimonio.
Pero el tema familiar... era un añadido que solo estaba trayendo >
@tcngvetied El cuerpo de Henry queda entre las piernas de Philippa, mientras sigue mirándola con esa sonrisa de bobo enamorado, acariciando sus piernas por encima del vestido de bodas.
- Puede ser. ¿Qué otra explicación puedo darle a llevar enamorado de usted prácticamente desde el primer <
@tcngvetied sentidos.-repite con diversión, levantándose con parsimonia e invitando a que esta se sentara sobre la mesa del despacho.- Esa noche cuando volví a mis aposentos después del momento que compartimos, era capaz de sacarme tu imagen de mi mente... estabas allí cuando cerraba los <
@tcngvetied prendado por ella, pero, ¿se le podía acaso juzgar cuando ambos se habían mostrado tan reticentes a permitirse amar abiertamente?
Deja besos por las facciones de la castaña, por aquellas pecas que tanto había besado ya pero nunca se cansaría de adorar.
– Gracias, por darme <
@tcngvetied distracción, estoy de acuerdo... pero también, estamos recién casados, tenemos derecho a ser la distracción de cada uno. Nos lo perdonaran.-junta ya sus labios con los de ella, sin importar que cada uno se encuentre en un sentido distinto.- ¿Por quién voy a perder la cabeza y <
@tcngvetied — Lo es.—ríe por la descripción, acercándose a ella para quedar a su espalda, justo tras el respaldo de la silla. Lleva sus manos a los hombros de la mujer, los cuales comienza a masajear.— Debe usted dejar de trabajar tanto, Philippa. Tiene los hombros tan cargados… Salga de <
@tcngvetied Él no entró en el despacho, permaneció apoyado en la puerta, viendo como la mujer se adentraba en aquel rincón que tanto le había protegido de incómodos momentos familiares.
Sonríe al escucharla, y con un simple gesto de la mano, la invita a sentarse.
— Mi silla es su silla, <
@tcngvetied Era mayor su amor imborrable hacia la mujer.
Su mayor aliada desde el momento en el que se conocieron. Ella si que había sido su verdadera familia, no aquellos con los que compartía apellido.
- Supongo que la he amado tanto desde el principio que no me importaba lo más mínimo. <