Deseo agradecer a todos los que en estos días han orado por mí. Expreso mi especial agradecimiento a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico «Gemelli». Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía con quienes atraviesan la enfermedad y una condición de dolencia. Una vez superada esta delicada etapa ahora retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones.
La oración se hace eficaz cuando tiende hacia el prójimo. La “caritas” generada por el Espíritu Santo es el amor de Dios derramado en nuestros corazones: un amor que se convierte en compromiso de vida y de servicio. Este amor ha de ser la meta, el estilo y el sentido de nuestra vida.