A diferencia de él la rubia casi siempre se encuentra en las calles, especialmente por las noches.
—Ah… hahaha. Solo dejo mi casa para ir a trabajar, entiendo por qué no me conoces. —Asiente, al final dibujando una sonrisa en sus labios.
—¡Un gusto, Vik! Yo soy Peyton, "Toni".
Alza su mirada, recién descubre que es un hombre apuesto.
—Ahh… sí, ¡no! —Esconde su ruborizado rostro, avergonzada—. Me mudé hace unas semanas, ¿por qué?
Iba a retirarse bastante conforme con su puntuación, pero escuchar lo último capturó su atención.
—¿Mh? ¿Por qué sería malo?
Se acercó nuevamente, curiosa.
—¡Ah– lo siento! ¿Estás casado…?
Parpadea, ha resoplado.
"Cariño, te doy diez puntos por lo inesperado de tu comentario."
Aunque niega con la testa.
"Pero rechazo la oferta, está mal eso."