Cuando leo a @maddiewarjol se me alegra el día y a la vez me entristece.
Alegría porque me imagino todo con su voz y es pura alegría.
Tristeza porque la echo mucho de menos.
Hemos llegado a un punto en el que 'lo normal' al ir sola por la calle sea tener miedo, no atreverse a contestar a una grosería por miedo a las consecuencias, estar obligadas a saber defendernos de posibles ataques, que como no, son todos en grupo. Y no amigos, esto no es normal