Debiste dejarme tranquila desde el primer momento si sabías que yo nunca iba a ser la mujer que querías a tu lado.
Yo habría aprendido a vivir sin ti.
¿Por qué te quedaste el tiempo suficiente para hacerme creer que sí?
¿Por qué me dejaste acostumbrarme a tu voz, a tu presencia y a imaginar una vida contigo... si al final ibas a dejarme con la sensación de que todo lo que yo sentía fue mucho más real y lo tuyo no?