Dicen que la venganza es un plato que se sirve bien frío...
Pues bien, este chico, harto de que un vecino destrozara cada muñeco de nieve que él hacía, decidió tomar una decisión 'contundente'.
¿Qué os parece?
En 2012, 🇯🇵 Japón le regaló a 🇷🇺 Putin un akita llamado Yume. Años después, cuando dos periodistas japoneses lo visitaron, sacó al perro para saludarlos.