“Es que ese no es mi lenguaje de amor”. El mío tampoco. No crecí educado sobre flores o regalando abrazos a cualquiera, pero si mi pareja los necesita para sentirse amada, yo voy a dárselo.
Si te amo, puedo aprenderte.
Entiendo que el 8M se conmemora y no se felicita.
Pero si mi tío de 82 años se toma el tiempo de mandarme un mensaje felicitándome, no lo voy a “educar”, Gertrudis.
Le voy a contestar: gracias, yo también te quiero.