es todo un trabajo sostener un vínculo, empezando por los conflictos que generan las interpretaciones entre dos realidades distintas. Aun así, es un placer interactuar con alguien que se anima a defender lo que dice y hace en el vínculo. Algo más que una mera responsabilidad.
establecer límites es incómodo porque nunca sabemos cómo puede responder el otro y en algún punto es abrir la posibilidad de una pérdida. De hecho, algo se pierde al momento de marcar un límite. Hay pérdidas necesarias que nos permiten ubicarnos en un lugar más seguro.
lo que me conmueve del otro es su forma de expresar sus partes más vulnerables y desobedientes. Necesito ver más allá de su máscara social, necesito sentir su realidad más oculta y compleja.
cualquier gesto de vulnerabilidad y expresión humana me enternece hasta la angustia porque al final somos bichitos chiquititos buscando un lugar donde poder bajar la guardia un ratito
Algo que me parece hermoso de cuando a una persona le gusta otra, es que quiere que le cuente cosas de cuando era chiquita. Como si quisiera conocerla antes de tiempo. Imaginarla. Pensarla mientras lo está narrando. Tener también eso atesorado: un recuerdo imaginado.