Muchos hombres no siempre entienden algo que es muy simple: la mujer, por naturaleza, cuando ama es intensamente recíproca. La naturaleza femenina es como un eco, un reflejo emocional. Absorben la actitud del hombre, sus palabras sus acciones su comportamiento, y luego, simplemente, te lo devuelven. Lo que siembres será lo que recogerás. Ternura, cariño, paz, atención, o frialdad, distancia y enojo. Son como un espejo que refleja exactamente lo que tú haces con ella. Si tienes a tu lado a una mujer tranquila, cálida, leal y cariñosa no es por casualidad. Es el resultado de tus actos. Y si a tu lado hay frialdad y vacío, tampoco es por casualidad. Es el reflejo de lo que sembraste. Mira a tu mujer y verás quién eres realmente. Porque tu mujer es tu espejo.
Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida
En mi casa me enseñaron que la familia siempre es primero, que en los cumpleaños el regalo es el almuerzo favorito, que creer en una religión no es una obligación, pero creer en Dios te hace la vida más bonita y que ser buena persona no tiene precio. 🫀
Mi madre dijo una vez: «Cuando le gustas a un chico solo tienes que existir».
Y es muy real, porque cuando te gusta el que te gusta, él ni siquiera hace nada destacable, solo existe y tú te vuelves loca.
Entonces solo espera a alguien que se vuelva LOCO POR TU MERA EXISTENCIA