No saben lo que mejoraría la productividad laboral si tan solo tuviésemos transporte público digno. Viajes de 4 a 6 horas entre ida y vuelta, más jornadas que pueden llegar a 12 horas diarias, te roban la vida.
Lo más triste es que muchos trabajos en Lima podrían hacerse de forma remota o híbrida, pero algunos gerentes, CEOs o jefes tienen la mente de los 🦕🦖 y no conciben otra forma de trabajo que sea el estar encerrado en un cubículo por 10 horas.
Es así.
A medida que pasa el tiempo, más entiendo por qué la gente se sumerge en la jardinería, la repostería, la lectura y largos paseos. No porque la vida se volviera aburrida. Porque la paz se volvió valiosa.