Ni un euro de los españoles para MENAs, para ilegales, para invasores, para mafias del tráfico de personas, para Marruecos.
Para NADA que no sea el bienestar de los españoles.
Ceuta, el espejo de Sánchez
La crisis de Ceuta ha descubierto toda nuestra miseria en política exterior. Sánchez lo ha logrado, ya está solo ante el espejo. Trump, que entiende las cosas sencillas, apoya a Marruecos y le felicita con entusiasmo. Netanyahu observa la gravísima crisis de Ceuta divertido y sorprendido por la incapacidad del gobierno de Sánchez para defender a sus conciudadanos y a su territorio. Veintidós países europeos muestran su disgusto por la regularización de inmigrantes y la ocupación temporal de Ceuta, pidiendo un consejo europeo de urgencia.
No hay duda de que todo se paga y en política exterior el pago es doble. Sánchez pretendía que saliera gratis su rechazo al esfuerzo económico mancomunado de la OTAN. Alguien muy característico del gobierno que padecemos llegó a decir que los misiles rusos tardarían mucho en llegar a Madrid... ¿y ahora este gobierno les pide solidaridad?
Sánchez creyó que la regulación caótica de inmigrantes no sería reprochable por parte de los socios europeos mientras la inmensa mayoría está reforzando sus fronteras. En su infinita ignorancia en política exterior creía que podía manipular a las cancillerías igual que lo hace con sus compatriotas. Durante un tiempo lo consiguió, pero eso ya dejó de pasar.
Pero además hemos ido contracorriente a la hora de establecer posición sobre el expansionismo chino, hasta el punto que debemos esperar para saber, con más información, si en algún momento hemos pretendido ser el caballo de Troya chino en la Unión. Tampoco se puede olvidar que somos el apoyo seguro (y sin contrapartidas para España) de todos los populismos de América del Sur, que afortunadamente están empezando a desaparecer.
Todo, el narcisismo de un ignorante, la irresponsabilidad de un gobierno, el sectarismo ideológico, estilo Varoufakis, pero sin moto, nos ha llevado a esta situación de aislamiento. Pero adquiere tinte de tragedia cuando algunas de esas decisiones estuvieron impulsadas por oscuros intereses económicos de algunos de los protagonistas de esa estrategia de cambio. De Venezuela empezamos a saber algo. Tal vez nos cueste más ver el dinero y la influencia en el caso marroquí… Pero no lo duden: queda mucho para confirmamos que para la izquierda de los ricos, a la ideología siempre le acompaña el dinero.
Todo lo que no sea cortar las relaciones diplomáticas con Marruecos, cortar el comercio, cerrar la frontera y poner al Ejército en la valla, es una bajada de pantalones.
Marruecos se viene arriba porque tiene el respaldo de Estados Unidos y de Israel.
El problema es que aquí nadie pone los cojones encima de la mesa y no hay soberanía en ningún lado.
Un criminal marroquí que acaba de entrar ilegalmente en Ceuta, admite que lo expulsaron de Holanda para no cumplir una pena de 5 años y le quitaron el pasaporte español.
Además, dice que tiene hepatitis C.
Vienen criminales y enfermos.
Esto es delirante. Van a un museo y profanan una obra pictórica que es patrimonio nacional. Son detenidas, como es lo normal, y luego se quejan de que las matan de hambre por no darles de comer comida vegana. Quizás sería más apropiada una residencia psiquiátrica para estas tipas.
El deficit neuronal de algunos miembros de la flotilla aftersun hace que se comparen con los judíos del holocausto nazi, y claro, hay que ponerlos en su sitio.
Esto tienes que verlo.
Pintar de esta manera la casa de una familia judía en el barrio de Gracia (Barcelona) no es arte. Es acoso. Es discurso de odio. Es antisemitismo.
El ayuntamiento debe perseguir de oficio a quienes lo practican.
Zurdos marcan fachadas donde viven judíos en Barcelona.
La izquierda quiere devolvernos a la pesadilla de la Alemania de los años 30.
Con la excusa de Palestina, esos intolerantes se han quitado la máscara para presumir de su antisemitismo sin complejos.