No es en Cuba, es en el país de la "democracia".
Hoy esposaron a Susan Sarandon. Su delito fue sentarse en la calle a protestar contra la presencia de un as¡s*no como Netanyahu en Nueva York.
Mientras tanto, él, con orden de arresto de la Corte Penal Internacional, subía tranquilito al podio de la ONU a dar su discurso. Él, libre. Ella, esposada.
Una actriz de renombre mundial, ganadora de un Óscar, tratada como delincuente por alzar la voz.
Y después nos quieren dar clases de libertad y derechos humanos.