Es interesante la lógica de este Gobierno:
Si un chileno común y corriente publica algo contra el Presidente, puede terminar perseguido penalmente.
Pero si Javier Milei viene a Chile, insulta a los chilenos, reivindica una dictadura y banaliza su legado de muerte, José Antonio Kast no presenta una querella:
lo recibe en La Moneda.
Parece que el problema no es lo que se dice sino quien lo dice.
Augusto Pinochet fue un dictador, esencialmente anti demócrata, cuyo gobierno mató, torturó, exilió e hizo desaparecer a quienes pensaban distinto. Fue también corrupto y ladrón. Cobarde hasta el final hizo todo lo que estuvo a su alcance x evadir la justicia.
Estadista jamás.
Que venga un presidente extranjero a Chile a basurear, descalificar y humillar a la mitad de los ciudadanos de este país es algo nunca antes visto.
Es vergonzoso verlo entrar a La Moneda y ser recibido con honores.