Tal vez alguna de estas historias se parezca a la tuya o a alguien que conoces, estas metáforas nos ayudan a mirar realidades que no siempre sabemos acoger o acompañar. Por eso creamos Pletórico https://t.co/g1y7EhsYfi participa en el último puente del año
En preparación para nuestro campamento para hombres pensamos en algunas máscaras y mitos que ayudan a reconocernos, nombrar heridas y lo más importante, iluminar nuestras "historias de terror" con esperanza, como parte del proceso de sanar y ordenar la vida hacia el Amor. 🧵
Para la mirada 3 de nuestro camino de reencantamiento hablamos con Pedro Pablo Achondo quien nos inspira a madurar nuestras perspectivas creyentes y descubrir ocasiones de reverencia y contemplación ttps://open.spotify.com/episode/5vDxwUOrQjDVD0XrIaJqtg?si=wAhtuYyvR_aOMqiIYSxPrA
Escucha nuestro camino de 40 días para Reencantarnos, conversaciones para resucitar nuestra mirada.
Disponible en Apple Podcast y Spotify https://t.co/x7Yb3ZmVUT
En las palabras, la música y la mirada de Tonantzin (del náhuatl: ‘nuestra venerable madre’) nos reconocemos vistos, elegidos y acompañados para ser instrumentos de reconciliación y ternura en el mundo.
Nuestra “morenita del Tepeyac” viene a unir a dos culturas, a reconciliarnos con el cielo y sobre todo a promover la dignidad de los favorecidos de Dios: los sencillos, los invisibles, los excluidos e ignorados, quienes tienen enfermos en casa y aún así se entregan con fidelidad
El mensaje de la Virgen de Guadalupe es liberador, porque acoge e integra a todos como iguales ante sus ojos, en medio de nuestras crisis de antes y de ahora, ella viene no como doncella que aplasta, sino que dignifica, dice la hermana Fabiola De La Torre, misionera Guadalupana
Celebrar a Guadalupe en nuestro tiempo es reconocer que el Dios que seguimos sí tiene una palabra para nuestras divisiones, polarización, abusos de poder, para el colonialismo e imperialismo, el racismo y todas nuestras dinámicas de muerte. Esa palabra es María.
Quien está cumpliendo con su deber, no tiene por qué tener prisa de terminar para dedicarse a otra cosa, pues está realizando lo más grande que puede hacer en aquel instante, lo que Dios quiere de él, dónde Dios le espera, y ninguna otra ocupación tendrá más valor ni más gloria.
Por la atención bien dirigida los sabios
han realizado sus descubrimientos,
los artistas sus obras maestras,
los comerciantes sus fortunas
y los santos su perfección.
#EscuelaDeSimplicidad