Las conexiones reales no se pueden forzar, ocultar o negar. Están ahí, llegan, se notan y se sienten. Las almas que tienen el deber de encontrarse siempre logran reconocerse.
No sé en que me converti, pero que lindo estar en casa en modo crotera y feliz. No lo cambio por nada! Cada vez que salgo me replanteo porque estoy fuera.