Bonito es tener la conciencia tranquila, saber que diste lo mejor y que no fallaste. Bonito es saber que fuiste buena y lo diste todo. Que lo intentaste y aprendiste.
En cada latido, tu nombre.
En cada suspiro, tu rostro.
En cada recuerdo, tu risa.
En cada “hola” me gustas.
En cada “te amo” te necesito.
En cada mirada, un deseo.
En cada “te quiero” un roce de tu piel.
En cada beso, es un tatúa plasmado en mi piel.