Amar es libertad. El proceso de aprendizaje sobre ti mismo.
A: No sabía lo que era la felicidad en el amor antes de conocerte, saber de ti y amarte.
Que puedo sentirme realmente yo mismo sin temer lo que mi pareja piense de mí.
Merezco ser cuidada, no solo cuidar. No tengo que hacerlo todo sola, aceptar ayuda me hace humana. Estoy en proceso, estoy aprendiendo a confiar. Estoy a salvo.
Amo tu nivel de tenerme paciencia y lo mucho que me escuchas. Amo que te encanta hacerme adivinar, porque siempre mi mente da las respuestas más absurdas e ilogicas. Amo hacerte reír y amo nuestro mundo interno de bromas.
A: Echo mucho de menos abrazarte, tus manos, tus hombros, tocarte el pelo y la cara...
Y luego realmente quiero oírte reír, reír contigo. Hacer bromas nuevas, viejas, buenas, malas...
No hay palabras para describir todo lo que me haces sentir, eres mi mejor amigo, el hombre de mi vida, mi refugio y mi fortaleza. Muero por tenerte entre mis brazos y no tener que despedirnos nunca.
Eres tan dulce y tierno, tan cariñoso y protector, estoy muy orgullosa de ti mi amor, de lo que logras cada día y el esfuerzo que haces para estar presente.
Me haces sentir importante, amada y la mujer más afortunada del mundo.
El camino a tu lado es paisaje, charla y sueños. Pero a la vez convicción, perseverancia y sobre todo amor y paciencia.
Contigo aprendí que el amor es una practica y una elección diaria.
Enamorarme de ti, me ha hecho enamorarme de mi otra vez, de brillar, de apasionarme, de sentirme libre, viva, en paz.
Me recordó quien soy, quien quiero ser y a donde voy.
Estuve atrapada, en mis pensamientos, en mis frustraciones, sintiendome sola contra el mundo por tanto tiempo, que me cuesta trabajo pedir e incluso aceptar ayuda.
Gracias a ti, descubro una parte nueva de mi misma todos los dias, que me permite ser yo.
Y ahí estás, sonriente y ocurrente como solo tú sabes, con esa chispa que te caracteriza, ese buen humor y esos hoyuelos en tus cachetes cuando sonries, no dejes nunca de sonreirme.
Si supieras todo lo que despiertas en mi, sabrias que me siento tan afortunada de que nuestros caminos se hayan cruzado. Esperé toda una vida por ti y aquí estás.
Dejamos huella en las personas, nuestra forma de ser, nuestra amistad, nuestra esencia se vuelve parte de otros.
Gracias por mezclar tu esencia con la mia, es una bonita combinación que no entiende de banderas ni de idiomas.