aprendí a soltar sin rencor. A entender que algunas personas solo estaban de paso, para enseñarme algo. Y que soltar también puede ser una forma de amor propio.
hay un límite para seguir peleando por alguien. Si ya lo diste todo, buscaste, intentaste y amaste con todo tu corazón y no lo supo ver ni valorar, no es para ti. Mereces más. Así que ya está, aléjate de ahí