Luis Caputo, durante su exposición en la AmCham Summit 2026: “la gente va al supermercado y se stockea… se lleva 48 sachets de leche”.
Cuarenta y ocho.
No es ignorancia.
Es crueldad.
En la Argentina real, la gente no se stockea. La gente llega como puede. Si puede, compra una leche.
Una.
Y ahora hasta eso lo paga con tarjeta de crédito.
La comida, con tarjeta.
¿En qué país vive?
Antes la tarjeta era para darse un gusto, para comprar algo que no era urgente. Hoy se usa para comer.
Para sobrevivir.
48 sachets no es una compra. Es una burla.
Es alguien que nunca tuvo que mirar el saldo antes de pasar la tarjeta. Alguien que no sabe lo que es abrir la heladera y ver qué falta.
Y aun así, habla. No es un error. Es desprecio.
Y sí: es el que define si comés o no comés.
Decir eso no es equivocarse.
Es reírse de millones en la cara.