La crisis de vivienda en España: lo que creo que puede funcionar para solucionarla... y lo que probablemente no sirva o sea directamente contraproducente. En siete minutos y medio.
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Don @FigaredoJoseM ofrece datos. simple y llanamente datos. No da opinión ni consigna sentimentalistas. Simpatices más o menos con vox en otros campos creo que deberías escucharlo.
@carlosadams En España, trabajas, ahorras, compras una vivienda, alquilas, pagas impuestos/servicios, te quieren limitar el precio y te expropian el uso.
Llevo tres días en Viena y he descubierto algo que va a cabrear a mucha gente de los míos.
Cada vez que alguien de izquierdas defiende intervenir el mercado de la vivienda, saca Viena. Siempre. Es su carta. Y tienen razón: aquí el alquiler está intervenido y funciona. La gente vive bien, paga poco y nadie se está yendo de la ciudad porque no pueda pagar un piso.
Hasta aquí lo que te cuentan.
Ahora el detalle que no te cuentan nunca, y que me explicó un tío de aquí tomando algo: cuando un alquiler está por debajo del mercado, el Estado le paga la diferencia al propietario. No se la come el casero. Se la come el Estado.
Léelo otra vez, porque ahí está todo.
En España la propuesta es exactamente la contraria: te limito el precio y te jodes. El muerto lo cargas tú, que eres el que tiene el piso. Aquí no. Aquí el Estado cobra sus impuestos, que son altísimos, y luego usa parte de ese dinero para pagar lo que falta.
Y cuando lo entiendes, te das cuenta de lo absurdo que es el circuito entero. Si el Estado te quita el dinero con una mano y te lo devuelve con la otra en forma de vivienda, lo lógico sería saltarse el paso del medio. Deducciones directas. Que lo que pagas de alquiler te lo descuentes de impuestos hasta llegar a cero. Mismo efecto, cero burocracia, cero intermediario.
¿Y por qué no se hace así en ningún sitio?
Porque si nunca te lo quito, nunca me das las gracias cuando te lo devuelvo. Un político que te bonifica no existe. Un político que te quita y luego te da, es imprescindible. Todo el circuito está diseñado para que haya alguien en el medio al que agradecérselo.
Así que sí, Viena funciona. Pero funciona porque aquí todo el mundo recibe, no porque alguien pague el pato.
El problema empieza el día que el Estado, además de quitarte lo que ya te quita, decide que el pato lo pague el propietario.
Eso no es intervenir el mercado. Eso es externalizar el gasto público a un particular y llamarlo justicia social.