Con el clima celeste caído. Con la selección entreverada. Con declaraciones que no ayudan. A menos de un mes. Un gran recuerdo del 2010 junto a Carlos Muñoz. 🇺🇾 Nomá
Bielsa no entiende la idiosincrasia uruguaya. No la entiende y no la va a entender. Y no es una crítica moral, es un hecho. Mientras el proyecto se sostuvo en lo aspiracional de “jugar a otra cosa”, funcionó, porque emocionalmente los jugadores estaban empoderados por esa creencia. Ahora, cuando esa aspiración se pinchó, quedaron expuestas todas las costuras juntas.
Porque la incompatibilidad es total. En la cancha y afuera. No es solo táctica, es de lógica, de sensibilidad, de cómo se construye un grupo. El jugador uruguayo necesita sentirse parte, necesita interpretar, necesita tener margen para reaccionar. El modelo de Marcelo Bielsa es lo contrario: ejecución, disciplina y sistema por encima de todo. No negocia eso. No hay punto medio posible.
El jugador uruguayo no es de sistema puro. Nunca lo fue. Se forma en el barro, en el caos, en competir más que en “jugar bien”. Y ahí lo emocional pesa muchísimo. Rinde cuando cree, cuando se enoja, cuando siente que tiene algo que demostrar. No es un robot que repite movimientos, es un jugador que interpreta el momento.
Bielsa necesita lo opuesto: jugadores estables, previsibles, que sostengan automatismos incluso cuando todo alrededor se cae. Que hagan lo mismo ganando 3-0 o perdiendo 2-0. Y ahí es donde Uruguay no encaja.
Entonces pasa lo que estamos viendo: cuando el plan pierde sentido, el jugador uruguayo no lo sostiene. Se lo pasa por arriba. Rompe la estructura y juega a lo que siente. Y eso, que para nosotros muchas veces es virtud, para Bielsa es un problema.
Y de hecho, si mirás los últimos partidos, lo mejor de Uruguay apareció justamente ahí: cuando los jugadores se cagaron en la propuesta y jugaron desde el estado de ánimo. Desde la rebeldía. Desde eso que siempre nos hizo competir contra cualquiera.
Por eso el problema es de encaje. Bielsa necesita un tipo de jugador que Uruguay no tiene. Y Uruguay necesita un tipo de conducción que Bielsa no ofrece.
Uruguay necesita un DT que entienda la idiosincrasia primero, y después, sobre eso, construya un modelo. Bielsa tiene el modelo, pero no entiende (ni parece querer entender) lo otro. Y sin eso, el modelo queda flotando, sin sostén.
El jugador uruguayo es emocionalmente inestable. Siempre lo fue. Nosotros lo romantizamos como “garra” (y sí, a veces te gana partidos), pero también es nuestro talón de Aquiles. Cuando estás bien, volás. Cuando te caés, te desintegras.
Para lo bueno y para lo malo, esto es lo que somos. Podés mejorar la técnica, podés ajustar el sistema, podés modernizar mil cosas… pero la esencia no la cambiás. Y es en esa esencia donde está la incompatibilidad principal entre Bielsa y el futbolista uruguayo.
Lamentablemente, vamos a ir al Mundial a cumplir. Salvo que los señores Federico Valverde y Rodrigo Bentancur se levanten en modo “hoy no perdemos con nadie” y te sostengan todo desde lo individual. Porque hoy lo colectivo no está, principalmente porque no hay compatibilidad entre un entrenador que reprime las emociones en función de la estructura y un biotipo de jugador que se alimenta de ellas para competir.
⚽️ Resultado y Tabla de Posiciones Divisional B, Mayores, LUD
San Juan 2-2 Urunday
ELF 2-2 Jesús María
Náutico 3-1 Ceibos
Old Ivy 3-2 Old Brendans
Elbio Fernández 0-1 Juan XXIII
Santa Elena 2-2 CALI
Wanderers 1-2 Colón
Defensor 2-1 JMLM
𝗘𝗟 𝗗𝗘𝗧𝗥𝗔́𝗦 #𝟭
Abrimos esta nueva sección conociendo el trabajo que hacen día a día funcionarios de los clubes a nivel formativas.
En esta primera publicación conocemos a Sebastián Ledesma, utilero de las formativas de Boston River.
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