Que desamparo total cuando estas pasandola bien charlando de noche quizas por la quinta copa de vino quizas fumando quizas en un patio y alguien dice “che hay una fiesta hoy”
🚨🇺🇸☪️ | Se viraliza un video del difunto Charlie Kirk advirtiendo sobre los peligros del avance del islam: “No veo un solo país occidental que se haya vuelto más islámico y que sea un mejor lugar para vivir, más feliz o más libre. Odian a Occidente”.
NUEVA AGENCIA NACIONAL DE MIGRACIONES
Damos un paso histórico: al trabajo diario de Migraciones le sumamos la capacidad operativa de las Fuerzas Federales con una fuerza civil-policial migratoria, con estándares claros, firmes y modernos para controlar de verdad nuestras fronteras.
Un solo objetivo: control migratorio real, fronteras seguras y tolerancia cero con el crimen organizado, el tráfico de personas y la inmigración ilegal.
Una misión única, una cadena de mando clara y una Agencia preparada.
Estamos listos para esta nueva etapa. Y créannos: esta Agencia Nacional de Migraciones va a ser un modelo global de cómo se protege un país con decisión, profesionalismo y ley.
Largó la frase más brutal del kirchnerismo en años:
“Hay que mentirles a los jóvenes.
No queda otra.
Yo les dije a mis hijos que Milei cerró las universidades.”
No es un furcio.
No es un exabrupto.
Es la confesión del método.
Cuando dice en voz alta que hay que mentir, ya no está discutiendo política:
te está avisando que su proyecto no sobrevive con la verdad.
Y cuando admite que les miente a sus propios hijos,
te está mostrando el corazón del populismo: la necesidad de formar cabezas dóciles,
moldear percepciones,
fabricar miedos,
producir “jóvenes útiles”
si la realidad no alcanza, la inventás;
si la gente no cree, la adoctrinás;
si los jóvenes dudan, les metés miedo.
Así funciona el socialismo
Quieren una generación criada con ficciones,
porque una generación que piensa por sí sola
no vuelve más al corral.
Esto no es militancia.
Es manipulación.
Es ingeniería emocional.
Es usar el miedo como herramienta política.
Y lo peor es que ya ni lo esconden.
Te lo dicen de frente: “hay que mentirles”.
Así, sin pudor.