Es tristísimo lo de la calle Marina de Barcelona.
5 locales forzados al cierre por el Hotel Sallés que ha comprado la finca y les ha quitado el tejado, literalmente, para que se vayan.
No son solo 5 bares, sus trabajadores y sus familias. Esos lugares son el corazón del rock y el metal en Barcelona. O te gusta el reggaeton o ya no tienes cabida en Barcelona.
Gente, hay que movilizarse.