Si tienen hambre, matan especies protegidas.
Si quieren sexo, violan.
Si quieren un techo, okupan.
Si quieren dinero, roban.
Si quieren luz, la pinchan.
Y si les pones algún límite, resulta que la víctima es el delincuente.
Matar una cría de delfín puede suponer hasta 2 años de prisión y multas de hasta 200.000 € (art. 334 del Código Penal).
Pero no a estos no les pasará nada, porque pueden hacer lo que les salga del alma.