No buscó reconocimiento ni lo hizo para recibir algo a cambio. Pero las cosas buenas siempre vuelven y Froilán no solo le salvó la vida a un niño, arriesgando la suya. También nos dio una lección. Ahora ya está rumbo a su casa en su moto nueva donada de anónimamente por un oyente
La vida es demasiado corta como para mirar atrás la mayor parte del tiempo. Ahí, al costado. Ahí están las personas que están caminando contigo. Abrazales a esas. Disfrutales. Y dale gracias porque están ahí.