me falló gente que me vio llorar, le abrí las puertas de mi casa, se quedó a comer, y conoció a mi familia. Así que a estás alturas nada me puede sorprender
Me he dado cuenta de que nunca me cruzo con las personas que saqué de mi vida. Esa es la mayor señal de que el universo estuvo de acuerdo con mi decisión.
Madurar es darse cuenta de que, a veces, tienes que decir: esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así y mantenerlo. Ya sea la familia, una relación o una amistad.