@LoPassFilter28 Muy complicado. Recuerdo la “ONG” Open Arms, (“rescatadora” en mar abierto de ilegales mayormente africanos) que ha sido tildada de trafiicantre y trata de personas por parte de la prensa en España. Tuvo su boom y ya ni se menciona. Tal parece que es “Closed Arms” ahora.
Las naciones no son meras líneas sobre un mapa. Son organismos vivos, forjados por la historia, el sacrificio y la continuidad de un pueblo a través de las generaciones.
Irlanda conoció esta verdad cuando fue dividida entre norte y sur, entre protestantes y católicos, en una disputa que consumió décadas de conflicto. Sin embargo, el curso de la historia raramente permanece fijado en antiguas querellas. Nuevas fuerzas surgen. Nuevos desafíos reemplazan a los viejos.
Lo que hoy se manifiesta en Belfast trasciende las divisiones del pasado. Es la reacción de una población que percibe que el carácter de su nación está siendo alterado sin su consentimiento. Cuando un pueblo llega a la convicción de que su herencia, sus instituciones y su identidad están en riesgo, la oposición deja de ser una cuestión de política y se convierte en una cuestión de destino.
Belfast no debe contemplarse como un hecho aislado. Es un síntoma de una corriente más profunda que atraviesa Europa. Las mismas inquietudes, las mismas tensiones y las mismas preguntas emergen en todo el continente.
La historia enseña que ninguna élite, por poderosa que sea, puede gobernar indefinidamente en contradicción con los instintos fundamentales de los pueblos que pretende dirigir. Cuando la distancia entre gobernantes y gobernados se vuelve demasiado grande, la reacción se vuelve inevitable.
Yo pensando de la que se libró @LeonelFernandez con el tema observación de “elecciones” de Maduro, al mantenerse al margen de las “gestiones” y “observaciones” del minero #Zapatero ⛏️. No ha sonado en este tinglado, gracias a Dios.