no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
Dios nuestro, iniciamos este mes agarrados de tu mano, sabiendo que todo lo que viviremos será para nuestro bien. Gracias por llenarnos de fuerza y valentía para salir adelante, venciendo el miedo y siendo felices. En tus manos está nuestra vida, danos fuerza para ser siempre mejores seres humanos.