No me importa cómo te criaron. En algún momento, tienes que asumir la responsabilidad por la persona que eliges ser. El trauma puede explicar el comportamiento, pero nunca lo excusará.
Sana, desaprende. Hazlo mejor.
Quiérete lo suficiente para: levantarte temprano, tener una rutina, mover tu cuerpo, entrenar, alimentarte saludable, priorizar tu sueño, controlar el estrés, trabajar en tus objetivos. Disciplina es la mejor forma de amor propio.