No he pasado buen fin de semana, supongo que como todos, pero me ha gustado conocer esta historia cuando me la ha contado esta mañana. Es como si, entre tanto barro, empezaran a crecer, poco a poco, las flores.
Y les dijo que el desayuno también corría de su cuenta... y aquí estoy yo, creyendo a ratos en la humanidad, y pensando en que algo bonito tiene que haber dentro de un chico tan joven que decide gastar sus vacaciones en coger el coche de su abuelo...
“Tienen que saber que en la operación lo podemos perder”.
Todo fué silencio.
Ninguno de los 3 dejó entrar lo último que dijo el cirujano. Papá en el fondo del inconsciente SIEMPRE es el superhéroe. Los súper héroes no pierden.