10 "Recordatorios" Que Te Ahorrarán Tiempo Y Problemas en Tus Interacciones Sociales.
1. Cómo te sientes determina cómo actúas.
Eso es cierto para ti y para el resto de las personas de las que te rodeas.
Yo llamo a esto "el ciclo de mierda", y necesitas saber lo que significa para evitarlo.
El ciclo de mierda empieza con tus sentimientos. Si te sientes mal, piensas mal; si piensas mal, ¿adivina qué? Incrementas el número de malas decisiones que tomas, discutiendo con tu jefe, enfadándote con tu pareja, siendo grosero con tus amigos, etc.
Pero puedes detener el ciclo de mierda.
¿Cómo?
Cálmate, respira y piensa despacio. Eso te hace sentir bien; si te sientes bien, actúas bien. Léelo de nuevo.
2. Las opiniones de la gente se basan en sus experiencias, no en las tuyas.
Puede que alguien tenga buenas intenciones al darte un consejo, pero la realidad es que lo que le funciona a él no tiene por qué funcionarte a ti.
En la vida no hay recetas mágicas.
Quizá necesites lo contrario que tu amigo cuando te sientas deprimido.
La clave aquí es aprender de tu propia experiencia y empezar a invertir tiempo a solas contigo mismo.
Necesitas pasar el tiempo contigo mismo. De lo contrario, nunca te darás cuenta de lo que te funciona cuando sientes, por ejemplo, ansiedad social.
3. Toca el botón de pausa en las expectativas.
La regla de oro es tratar a los demás como quieres que te traten a ti.
La regla de plata es, al menos, no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.
Pero mucha gente ahí fuera no respeta estas leyes universales. Así que afrontarlo; es la mejor manera de seguir adelante.
Pon pausa a tus expectativas sobre los demás, hazlo lo mejor que puedas y olvídate de las recompensas.
A veces, la mejor recompensa es ser útil a los demás aunque ni siquiera te lo agradezcan.
4. No tienes la culpa de ser tú.
Tienes una energía única que encaja con algunos y reacciona mal con otros.
Si no te sientes a gusto con alguna situación o persona, puedes hablar del problema. Pero nunca tienes que cambiar tu esencia.
Porque lo que tú eres, importa. Y nadie tiene derecho a anularte por ser tú.
Tu singularidad es tu ventaja, y te arrepentirás si la pierdes por complacer a alguien.
Yo he pasado por eso. Y mi conclusión es que es mejor perder a un amigo que perder mi autoestima.
5. Cuando alguien te hace daño, también se hace daño a sí mismo.
Como decía Marco Aurelio: "Lo que es malo para la colmena es malo para la abeja".
Cuando alguien entre de malas maneras en tu realidad, piensa que esa persona no sólo está dañándote a ti sino a la sociedad y a ella misma.
Por eso las personas mayores no discuten tanto como nosotros.
Los abuelos saben que muchos se comportan como niños toda su vida y que hay que ignorarlos.
Haz tú lo mismo: ignora a los maleducados.
6. Tu atención es el agua que riega el jardín de la realidad.
Si te centras en el dolor, haces crecer el dolor.
Si te centras en el amor, haces crecer el amor.
Si te centras en la ansiedad, haces crecer la ansiedad.
Si te centras en la quietud, haces crecer tu paz interior.
Donde va la atención, fluye tu energía.
Utiliza tu energía para progresar; céntrate en ti mismo y no en los comentarios de los demás.
7. No permitas que nadie controle tus pensamientos.
Tienes que ser tú quien mande.
Puedes escuchar opiniones diferentes, pero al fin y al cabo eres tú quien vive tu vida.
Si cometes un error, pagas el precio. No puedes decir: "Disculpe, señor policía, la idea de conducir después de tomar unas copas fue de mi amigo. Me dejé seducir por sus palabras".
No funciona así.
Tienes que asumir la responsabilidad de tus errores. Y para meter menos la pata, un buen truco es no permitir que nadie piense por ti.
8. Ser grosero es ser débil.
No seas maleducado.
Cada vez que te enfades y vayas a hablar alto y discutir con alguien, da un paso atrás, respira y cuenta hasta diez o hasta mil si hace falta.
De verdad.
Por favor, hazlo.
Sufrirás menos si dejas espacio entre una mala situación y tu reacción.
Demuestra tu poder siendo educado.
9. Deja de pensar que la gente es como tú crees que es
Es una fantasía de nuestra imaginación.
Idealizamos las situaciones y, por supuesto, idealizamos a las personas.
Y luego, cuando la persona no se comporta como debería o la situación termina de forma contraria a lo que pensamos, sufrimos.
Deja de enfadarte con la gente por actuar de forma distinta a la que esperas.
Hazlo por tu propio bien.
10. No pretendas que te elijan. Mejor elígete a ti mismo.
Mereces que te quieran.
Mereces que te aprecien.
Mereces ser respetado.
Mereces que te tengan en cuenta.
Pero sobre todo, mereces que alguien se preocupe por ti.
Y ese alguien tienes que ser tú.
Así que no esperes a la situación perfecta, a la pareja perfecta o a los amigos perfectos para ser feliz.
Empieza hoy mismo a invertir en tu felicidad.
Elígete a ti. Conviértete en una prioridad porque si no lo haces tú, ¿Quién lo hará?
Un abrazo virtual
—Malafama1981
Éste mundo es un mundo mental. Todo lo que viene a tu vida, no es sino la manifestación material de alguna creencia en tu propia mente. El hogar que tienes, el trabajo, la salud, la pareja que tienes... TODO corresponde a los conceptos mentales que tu tienes.
#EmmetFox
La imaginación es la piedra angular de la manifestación.
Desde la invención de la rueda hasta los satélites, cada idea e invento empezó en la imaginación de alguien. Cree en ti mismo y en lo que puedes lograr, es todo lo que necesitas para cambiar tus sueños en realidad.
#Bolduc
Al producir oxitocina, se activa el sistema nervioso parasimpático o de recuperación, encargado de potenciar que el sistema inmune actúe donde debe actuar y clave a la hora de experimentar emociones positivas como la alegría, el entusiasmo o la serenidad.
9 septiembre
Cada vez que algo o alguien te moleste, irrite o preocupe, hazte esta sencilla pregunta
¿Me importará esto dentro de 1 año?
Y si la respuesta es no pasa del tema porque no merece tu atención. Y te ahorraras el tiempo y el coste emocional que supone estar enfadado.
Contar mentalmente la respiración es una manera de no dejarse absorber por pensamientos negativos. Tengamos en cuenta que este proceso puede ser arduo porque nuestra mente racional nos va a hacer creer que lo que estamos haciendo es una gran pérdida de tiempo.