Tener un cuerpo en pleno funcionamiento es un privilegio subestimado. Piernas que funcionan, ojos que ven, manos que se mueven... todo es una bendición. Cuídalo.
Hay personas a quienes les atrae la inteligencia, el saber, la bondad, la creatividad, la vitalidad, la armonía, la forma de ver y comunicar, etcétera, así como se aprecia un buen cuerpo, una bonita cara, y eso está bonito también.