Estar a favor de la universidad publica es administrarla bien, que no haya paros, que los profesores no falten, que esten bien pagos, que haya papel en los baños, que las paredes no den asco, que no se caiga a pedazos el edificio, que no este lleno de panfletos políticos, que haya carreras modernas que demandan ahora, mas cortas, y aggiornadas a la realidad que vivimos.
Si convertis a la universidad en un antro donde nadie estudia, en un aguantadero de punteros políticos, si la usas para adoctrinar, si los docentes no van, los Chicos no aprueban y te la pasas pidiendo mas guita sin rendir cuentas, no estas a favor de la educacion Publica.
La estas destruyendo.
"PERMÍTANME CELEBRAR PORQUE NOS HAN QUITADO DEMASIADO" — Anaís Castro, venezolana en Argentina, sobre la captura de Nicolás Maduro
"Tengo derecho a celebrar porque ellos me contaminaron el alma. Si siento una justicia amarga porque por lo menos a ese dictador y asesino se lo lleven de mi país permítanme celebrar porque nos han quitado demasiado. ¿Hasta esto nos van a decir que no podemos hacer?".
LA CONTRADICCIÓN DE LOS ZURDOS
Lo que está pasando en las redes sociales es un ejemplo perfecto de la hipocresía progresista.
Veo en todos lados a venezolanos festejando la caída del dictador narcoterrorista Maduro pero también veo a todos los comunistas que viven en democracias occidentales (que son cada vez menos) llorando por el innegable fracaso de su ideología, que derivó en una dictadura asesina.
Los progresistas dicen amar la democracia, pero lloran cuando cae un dictador. Eso los pinta de cuerpo entero. Dicen defender al pueblo, pero odian verlo festejar su libertad (o lo que a ellos no les gusta).
Además, el ex-dictador Maduro, que ahora pasará el resto de sus días en una cárcel norteamericana por haber sido el jefe de una organización narcoterrorista que dejó al 90% de los venezolanos en la pobreza, obligando a 8 millones de personas a escapar de su país para no morir de hambre y que para mantenerse en el poder se robó las elecciones, secuestró a Nahuel Gallo, un ciudadano argentino, y lo tiene desaparecido desde entonces.
Pero claro, los cipayos somos nosotros, los que defendemos a los argentinos, los que defendemos a la libertad y a la democracia.
Pero eso se acabó. Basta. No toleramos más las psicopateadas de los que arruinaron no sólo a nuestro país, sino a toda la región, con ideas socialistas y prácticas políticas dignas del fascismo más rancio.
Venezuela celebra.
Venezuela es Libre.
La izquierda llora.
La Libertad Avanza.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO 🇦🇷🤝🇻🇪