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Oigan la reunión donde se acordó que todos nos vamos a hacer los lokos con lo de que la Rosalía (33 años) y la Loli (23 años) se lleven un puñao... Cuando se hizo? Porque yo m la perdí
La Legión Cóndor bombardeó Gernika con napalm.
“La destrucción de la ciudad se produjo porque desde los primeros ataques se arrojaron ante todo bombas incendiarias que originaron muchos incendios y con ello permitieron deshacer el entramado de las casas. Después los ataques continuaron con bombas de 250 kilos y se destruyeron las conducciones de agua lo cual impidió las labores de extinción de fuegos. Cuando las bombas cayeron sobre las casas, éstas se derrumbaron completamente. El número de blancos no fue tan elevado como en Eibar o en Durango”. La descripción responde a un informe inédito hasta el momento, escrito por el responsable de la masacre de Guernica, Wolfram von Richthofen, teniente coronel de la Legión Cóndor.
El despacho reconoce a sus superiores, un mes después del bombardeo, el 28 de mayo de 1937, que el ataque se inició con un “lanzamiento de bombas incendiarias seguidas por las explosivas, por lo que el efecto fue el deseado”, explica el historiador Ángel Viñas, que ha destapado el escrito en los archivos alemanes. Este descubrimiento confirma, por un lado, que el diario que dejó escrito von Richthofen es una construcción al margen de los acontecimientos y, por otro, que la intención era atemorizar a la población.
“Mediante ataques prolongados de pequeñas unidades contra ciudades aisladas, la población fue impresionada y atemorizada en profundidad, allí sobre todo donde tenía que darse la impresión de que su propia defensa aérea era totalmente insuficiente y se hallaba mal organizada [...] Sólo arrojando una mezcla de bombas explosivas y bombas incendiarias pudieron lograrse los incendios”, cuenta Von Knauer en el informe visado por Sperrle en junio de 1938.
Las pruebas que Viñas ha levantado permiten argumentar que la historia debe rectificar y olvidarse de los presuntos objetivos que tradicionalmente se han querido fijar a los aviadores alemanes e italianos: bombardear un puente y los cruces de las carreteras a fin de cortar el paso en retirada de las tropas. Para eso no se necesitaban bombas incendiarias, que además contenían un “napalm de medio pelo”.
Es decir, el bombardeo del 26 de abril de 1937 se hizo con propósitos de “destrucción masiva”, sin interrupción durante casi cuatro horas. Es en el nuevo informe de von Richthofen donde se lee que tras comprobar los efectos de los bombardeos anteriores a centros urbanos como el de Durango se aprendió una lección fundamental: la utilización de bombas de 50 kilos, que en este caso fueron arrojadas por los italianos, demostró que, a pesar de lograr un grado de destrucción del 55%, no generaban las montañas de escombros y cascotes deseadas. “Caían sobre tejados y afectaban fundamentalmente al último piso pero no más. De aquí que en Guernica se utilizasen bombas de 250 kilos y 50 kilos, además de las incendiarias”, apunta Viñas.
La estimación de bombas descargadas sobre la villa foral es en torno a las 31 toneladas. Equivalieron a la mitad del total arrojado sobre todo el frente norte el primer día de la ofensiva o casi al consumo de bombas en la tarde del tercer día, que fue de 33 toneladas.
Adolf Galland, ídolo de la Luftwaffe, explicaba en la edición original de sus memorias, que la Cóndor, durante la campaña de Asturias, utilizó una forma primitiva de napalm, una mezcla de explosivos y gasolina. Esta parte sobre los macabros ensayos, ha sido eliminada de la edición de bolsillo publicada por Heyne-Bücher. “Hoy sabemos que dicha mezcla se empleó por primera vez unos meses antes de Guernica. Con fines de destrucción. Para hundir la moral de la resistencia vasca”, añade Viñas.
El testimonio de Harro Harder, uno de los jefes de escuadrilla de la Cóndor, es el único que reproduce el horror de aquel día: “Hoy hemos volado a Guernica, destruida totalmente y no como dicen los periódicos de por aquí por las hordas de incendiarios rojos, sino por bombardeos alemanes e italianos. En la opinión de todos nosotros es una auténtica putada [sic] destruir así una ciudad como Guernica, tan poco importante desde el punto de vista militar. Bajo los escombros sin duda yacen varios miles de muertos, víctimas innecesarias”.
«Murió él, como podía haber muerto yo»
El testimonio de Ion Arretxe, detenido junto a Zabalza en 1985, sobresale en la película «Non dago Mikel?». Él sí pudo contarlo, aunque necesitó tres décadas para superarlo y ponerlo por escrito. Este relato de lo padecido aquellos días es el espejo del final del joven orbaiztarra.
«Me sacaron de la cama a las 3.30 de la madrugada (...) Yo estaba durmiendo y me sacaron de la cama. Llegaban gritos desde el salón de casa, al otro lado del pasillo.
-¡Llevadme a mí! -decía mi padre- ¡Llevadme a mí! (...)
-Escucha. Tu viejo grita como un gorrino-, me dijo el moreno del bigote, el único que vestía de paisano (...)
-¡Que nadie se asome a las ventanas, cojones! ¡Mis hombres tienen orden de disparar!»
EN EL RÍO
«Sentí el traqueteo del todoterreno. Habíamos dejado el firme de la carretera y subíamos por una pista forestal.
-¿Dónde me lleváis?-, empecé a gritar muerto de miedo.
-¿Qué pasa? ¿Gallo de día y gallina de noche? Para ametrallar por la espalda sí somos valientes, ¿no? (...)
No sé, ni nunca sabré, dónde me llevaron. Bajamos del coche. Había un grupo de gente esperando ahí, en el monte. El camino se deshizo en el lodo. Las sombras rieron anunciando el akelarre (...)
Monte calvario, este monte sin nombre. Me envolvieron con cinta de embalar, ris, ras, que aplicaban con un aparato de mano, ris, ras, ris, todo alrededor, ris, ras, como una momia. La cinta chirriaba a cada vuelta, ris, ras, con un ruido de sierra. Y yo chillaba como un cerdo.
-¡No me dejéis morir aquí! (...)
Todo se llenó con el olor dulzón del agua del río.
-¿Tú ya sabes lo que esto, no? Pues cuando quieras hablar, sacas la cabeza. Y las aguas del río, que hasta entonces parecían gratas y amenas, ahora me traicionaban. Me sujetaban muy fuerte entre varios, tirándose encima de mí, con las rodillas, con los brazos, con todo el cuerpo, mientras otro me metía la cabeza en el agua.
Yo hacía fuerza hacia arriba para sacar la cabeza, pero era imposible. Cogía aire, todo el aire que podía... Gritaba ‘¡yo no soy de ETA| ¡yo no soy de ETA!’, y otra vez adentro.
Las primeras veces tenía fuerzas y ganas de gritar. Luego, solo de vomitar (lo eché todo). Y al final, no tenía ganas de nada. Me rescataban de la muerte cuando a ellos les parecía (...)
No se cuánto duró aquello. ¿Mil años? ¿Dos mil?
El agua helada me oprimía las sienes y se colaba por todos mis agujeros. Sentía cómo me vaciaba de vida y me llenaba de agua. Me volvieron a incorporar para que uno de ellos me mirara las uñas de las manos que habían quedado fuera de los sacos de plásticos. Vomité el agua que había tragado. Por lo que supe después, su amoratamiento les indicaba el grado de asfixia, y si podían seguir torturándome».
SENTIR MORIR
«Yo sentía mis neuronas girando dentro del cráneo. El cerebro, con la falta de aire, se había idoesponjando, aumentando de tamaño poco a poco, como un bizcocho en el horno. Todavía había sitio, cada vez menos, para que girasen mis neuronas. Enseguida la masa encefálica crecería tanto que ocuparía toda la cavidad craneal, se compactaría, CLACK, y el cerebro quedaría quieto.
Tal vez con la muerte, pensaba yo, tal vez con la muerte.... CLACK. El bizcocho creció hasta llenar el horno. CLACK. Mi cerebro y mi cráneo se acoplaron (...) Y yo, feliz. Con la sonrisa estúpida de los ahogados, la extraña dulzura de la buena muerte. Y yo, muerto».
LA BAÑERA
«Entraron algunos guardias, rápidos y ruidosos como una manada de hienas, y me echaron la manta por encima. Se oía el rugir de un grifo que vierte chorros de agua. Mientras me sujetaban con todas sus fuerzas, apareció José Vélez esgrimiendo el aplicador de cinta adhesiva. Y sin perder la sonrisa me empezó a envolver como una momia, ris, ras, ris, igual que en el monte (...)
Risas terroríficas y gritos de guerra. Me agarraron entre varios y me llevaron como un fardo, en volandas.
-¡Aupa gudari!, me dijo uno de ellos.
Y también:
-Vas a ganar la medalla olímpica de natación en bañera.
Yo hacía tope con los pies contra el marco de la puerta del cuarto de baño, para impedir que me pasaran por el hueco.
-¿Será cabrón?
Maniobraron varias veces hasta enderezar la carga y enfilamos baño adentro (...)
-¡Sacadme de aquí!
-¡Aupa gudari!
¡Chof! ¡Chof! ¡Chof!
Después de veinte o treinta aguadillas uno deja de pelear por su vida y se entrega a lo inevitable».
EN INTXAURRONDO
«Me contó que habían pasado por ahí etarras muy importantes. Y que a uno de ellos, a uno de los más duros de la banda, le habían interrogado a base de voltios que le aplicaban directamente del enchufe de la pared.
-No veas los botes que pegaba el hijo de la gran puta. Gritaba como un gorrino el muy cabrón, gritaba más que tú, que ya es decir.
Y siguió:
-Le tenían desnudo y empapado en agua. Ahí mismo, en la cocina donde sueles estar tú. Y para que no les pasase la corriente a ellos, lo sujetaban entre varios sobre una manta. Cada vez que le enchufaban los cables, saltaba hasta el techo. ¡Hostia, hostia! Yo nunca había visto nada igual».
EPÍLOGO
«Yo nunca ví a Mikel Zabalza, así que no voy a ser tan osado como para asegurar lo que le pasó (...) Murió él, como podía haber muerto yo. Así de caprichosas son la vida y la muerte».
Yo solo venía a recordar que el "acuerdo de paz" ha sido solo la zanahoria para que se calle la comunidad internacional, pero que siguen bombardeando Gaza y saqueando Cisjordania.
El gobierno más mentiroso de la historia de Extremadura vuelve a hacer las suyas, en esta ocasión con los bomberos a los que hace dos meses dio la medalla de Extremadura. No tienen vergüenza!!!
Greta Thunberg: “Los soldados israelíes me golpearon, patearon, me hicieron pasar hambre y me torturaron
• Pusieron una bandera israelí junto a mí, y cada vez que me tocaba, me pateaban.
• Cada vez que levantaba la cabeza para mirar a Ben-Gvir, me pateaban.
• Me filmaron desnuda.
• La prisión estaba a 4 grados Celsius, y yo y mis amigos no recibimos agua durante días.
• La gente se enfermó. Los guardias se burlaban de nosotros diciendo que nos gasearían, mostrándonos cilindros.
• Me mantuvieron en régimen de aislamiento durante horas con micrófonos.
— Aftonbladet
Hoy, el Consejo Profesional de Canal Sur ha dimitido en bloque y ha denunciado la censura impuesta por Juanma Moreno Bonilla al dedicarse el triple de tiempo a la despedida del torero Morante que al escándalo del fallo de los cribados en el cáncer de mama.