Siempre eres mi salvadora en esta oficina, nunca renuncies o lloraré.
──Tomó el envase, dio un sorbo y suspiro gracias al calor que recorrío su garganta.──
@bldrpnchngahole (+) que hubiera durado más de un mes. Y aunque todavía era pronto para saber si esta duraría más... ella estaba convencida de que sí.—
Yo nunca pensé que te fijarías en mí. Siempre me pareciste inalcanzable... ¿sabes?
—Confesó sabiendo que ahora podía abrirse con el soldado.—
@bldrpnchngahole —El rostro de la joven se tornó a un tono rojizo sin poder evitarlo. Sus palabras significan tanto para ella que casi no podía creerlas.—
Oh vamos...
—Una tímida sonrisa esbozó. Era la primera vez que le decían algo así.
Había tenido relaciones antes, pero ninguna (+)
—El dolor funcionaba de una forma completamente distinta en él. Solía hacer fluir la adrenalina y, en ese contexto, con ella, algo en la mirada de Chris cambió.
Apretó la mandíbula, dibujándose una sonrisa en su rostro.—
Moira, te pido calma... sabes que ésa es mi debilidad...
Mhmm... ése es mi nombre...
—Se inclinó hacia ella, con el bíceps yendo directo a su rostro. Ya no le importaba ser tan descarado con ella.—
...y éste es mi brazo.
¿Ah sí?
—Preguntó de forma coqueta. Los dedos de su diestra fueron a parar a la fuerte espalda del militar, donde clavó sus uñas, deslizándolas brevemente por la piel.—
¿Cómo estas?
¿Marcas de guerra?
—Se acercó a ella, dejando un beso sobre su mejilla. Respiró sobre su piel, permitiendo que sus labios continuaran rozando su pómulo mientras susurraba.—
Portaría cualquier marca que tú me dejaras… con mucho gusto.
@bldrpnchngahole (+) posaba en sus azules, con una ternura que pocas veces mostraba, pero que con él salía sola.—
No tienes que darme las gracias. Solo intento darte todo lo que te mereces.
—Habló con sinceridad. Sabía que el soldado se menospreciaba a menudo, y quería hacerle entender que (+)
—Alzó una ceja mientras mantenía la sonrisa. Le había gustado que no se apartase.—
Entonces te voy a dejar marcas de guerra por todo tu perfecto cuerpo.
—Frunció ligeramente el entrecejo al sentir el mordisco en su dedo, mas no lo movió. Le dedicó una sonrisa, negando lentamente con la cabeza.—
Contigo podría comer en todas partes... y no me importaría salir "herido".