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El cáncer, para mí, es como enfrentarte a una ola inmensa.
La ves venir y sabes que no tienes otra opción más que cruzarla. No puedes retroceder, no puedes quedarte en la orilla: tienes que lanzarte y atravesarla. Y cuando por fin pasas al otro lado, no hay manera de volver atrás.
En ese nuevo lado de la vida, descubres cosas hermosas. Empiezas a ver la existencia con ojos distintos, agradeces cada pequeño detalle: una risa, un abrazo, una taza de café, la mano de alguien que te acompaña. Aprendes a valorar a las personas que se quedan, que te sostienen, que hacen más liviano el camino.
Pero también está lo duro. Porque al otro lado de la ola aparecen sentimientos que no conocías: la soledad que a veces se siente insoportable, la ansiedad de pensar en lo que podría pasar, el miedo que susurra al oído todo el tiempo: “deberías probar esto, comer aquello, hacer lo otro”. Es una mezcla extraña y desgarradora de cosas horribles y cosas maravillosas, todo coexistiendo dentro de ti.
Lo más doloroso es que la ola es como un cristal transparente: ves a tu familia y a tus amigos, los sientes cerca, pero ellos no pueden entrar donde tú estás. Están contigo, pero no pueden cargar con el peso que llevas dentro. Sin embargo, también descubres que no estás sola. Porque en esta orilla aparecen otros guerreros, una comunidad de personas que atraviesa la misma ola. Y en medio de todo el dolor, hay un consuelo profundo en mirarlos a los ojos y reconocer: “yo sé por lo que estás pasando, y tú sabes por lo que yo paso”.
El cáncer es eso: una ola que transforma. Cruzas y ya nunca eres la misma. Es bello y desgarrador a la vez. Es una prueba que arranca lágrimas, pero también despierta la gratitud más pura y un amor más grande por la vida.
La justicia en Ecuador sigue alargando el sufrimiento de las víctimas y burlándose del debido proceso. Nos dejan en la incertidumbre y nadie asume responsabilidad. Esto no solo es indignante, sino una falta grave hacia quienes buscamos justicia.
La audiencia estaba programada a las 8:30 a.m. y son las 9:30 a.m., pero nunca se conectaron. Después de esperar 2 años para esta audiencia, vivimos otra vez la incapacidad y falta de respeto del sistema judicial.
En diciembre 2023 la Fiscalía dijo que apelaría la sentencia, pero no lo hizo.
Nos dejaron solos, sin justicia para mi papá y mis sobrinos.
Gracias a mi abogado @HectorVanegasF por no rendirse tras 2 años de lucha. ⚖️
#Justicia#PenaMáxima#CasoCiclistasViaALaCosta
Hoy, tras 2 años del accidente que destrozó nuestra familia, se realiza la audiencia de apelación.
Un conductor ebrio nos arrebató a mi papá y a mis sobrinos. Ahora pretende reducir su condena.
El tiempo pasa, pero el dolor no se apaga.
¡Exigimos justicia y la pena máxima!
La audiencia de apelación para aumentar la pena por la muerte de mi papá y mis sobrinos no se dio, mientras el acusado se atreve a pedir reducir su condena. Indiferencia y negligencia por parte del sistema judicial. Esto es una burla, profundamente injusto e indignante.
Tienes tanto por hacer. Tantas vidas por tocar. Tanto impacto por tener. Tantas historias por escribir. Tantos corazones que mover.
Cómete el mundo. Que te necesitamos con alas.