El 25 de septiembre Carlos Manzo anunció con alegría (👍🤠🇲🇽, usó estos emojis) que había logrado el envío "de más de 200 elementos de la Guardia Nacional para que se hagan cargo de los filtros de seguridad en las entradas y salidas de Uruapan para apoyar en el combate de delitos federales".
Sólo 13 días después, el 8 de octubre, envío un mensaje de alerta 🚨🚔: denunció que los 200 guardias nacionales fueron retirados sin explicación a pesar de que habían trabajado muy bien.
"No dejen solo a Uruapan en el combate de los delitos federales que le corresponde a la Federación atender", exclamó.
Hoy está muerto, lo asesinaron.
Por acción u omisión #FueElEstado. Mil veces se advirtió de la situación particular de Carlos Manzo y de la protección especial que él había solicitado y necesitaba. Pero no lo atendieron como debían por sus duras críticas.
La muerte de Carlos Manzo no es un hecho aislado: es el resultado de un país donde alzar la voz estorba, incomoda y se paga con la vida.
Hoy México está en manos de un gobierno que no protege a su gente, que calla frente a la violencia y que permite que quienes defienden a sus comunidades sean silenciados a sangre y fuego.
Cuando un Estado deja de garantizar justicia, seguridad y libertad, deja de ser gobierno y se convierte en cómplice.
Y lo más grave: ya no están matando sólo a los que luchan… están matando la esperanza de quienes todavía creen que este país puede cambiar.
No podemos normalizarlo. No podemos callarlo. No podemos aceptarlo. 💔
@intermx Quisiera ir al GP de México porque es el lugar donde seguro, seguro estarán los que llevamos a #MexicoEnLaCabeza apoyando a Checo, a quien he seguido desde sus inicios, en sus momentos de crecimiento, sus malos momentos y los gloriosos, por eso quiero estar ahí vestido de verde.