A quién le quede el saco y que le duela a quien le tenga que doler.
El mexicano que no controla la fiesta, que vandaliza carros, orina monumentos de desaparecidos, rompe locales, roba en el tumulto, destruye mobiliario público, hace “bromas” que atentan a otros o se pone violento por “la emoción del futbol”, es el mexicano frustrado, resentido que no sabe convivir…
Ya nadie vomita de tristeza después de un corazón roto, de cabrones que nomás Taylor Swift y yo somos los únicos que sabemos amar de verdad en la actualidad