Cuando el Real Madrid lo necesitó por la banda, aportó la asistencia con la que levantaron La Decimocuarta. Cuando el Real Madrid lo necesitó sumándose al ataque, firmó 12 goles en una misma temporada. Y ahora que el Real Madrid lo está requiriendo para compensar en el mediocampo y ayudar a que sus compañeros tengan más libertad ofensiva, está corriendo y cubriendo de forma incansable. Si hoy los madridistas disfrutan viendo a su equipo es, en gran medida, por los recorridos, el sacrificio y la entrega de Federico Santiago Valverde Dipetta. El trabajador silencioso. El jugador que todo entrenador quisiera tener. El guerrero que está dispuesto a todo por su escudo. El equilibrio y actual motor del club más grande del mundo. EL HALCÓN URUGUAYO.