Yo no me hago la víctima, me encanta explicarle a la gente porque fui la villana y porque la victima se merecía lo que le pasó.
Asumo la responsabilidad por mis acciones.
Una persona manipuladora nunca va a aceptar que te hizo daño. Va a enfocar toda la conversación en la forma en que reaccionaste para hacerte sentir culpable a ti. Es un arte macabro.