< "curioso".
— "Es mucho"... — Repitió. — ¿Cómo, exactamente? ¿Eres nuevo en este mundillo? — Era una corazonada, viendo la situación en la que estaban y escuchando al contrario.
— No es lo más sensato, pero uno aquí intenta ser "amigo y vecino", o lo que sea —. Hizo un gesto con la mano, no podía importarle menos.
— Ah, sí, "eso" —. Imitó su hacer, captándolo al instante. — Me atrevo a decir que es también la razón por la que has quedado empapado. >
"Mirá si voy a soltar todos mis mambos existenciales al tipo que me acaba de empapar con agua de una fuente."
Segundos breves de silencio, y luego una risa. Realmente no alberga rencor alguno por eso, aunque el calor ya está haciendo de las suyas, tornando la humedad del —
< Estaba algo desorientado —. Encima como el adverso iba con ropas de civil... Pues bueno.
Palmer alzó una ceja. — ¿Lo de "alien" lo dices por mí? — Y con ello soltó un amago de risa por la nariz. — No soy un alien, solo tengo un traje gracioso —. Y un hogar aún más... >
— No pareces muy convencido, pero te tomo la palabra —.
Keenan miró un instante al cielo, y tras ello, al adverso.
— Mira, no soy un psicólogo —. Empezó. — Y mi vida no es ejemplar, pero ya que voy a estar asándome en este traje, te puedo ayudar a ordenar las ideas. Créeme >
"No me molesta lo del agua," le dice, pero sin ser del todo verdad. "Son cosas de mi vida. Nada, idioteces."
Lo del agua sí le molestó un poco, igual. Pero siente que se le está abriendo un mundo más grande delante, y no sabe todavía si quiere formar parte.
No sabe si —
¿Un alien? ¿En serio? Ya era el mote que le faltaba. Anda, que no se vaya tan lejos.
— Y gracias a eso tienen un sistema inmune, más o menos —. Miraba detenidamente al adverso, él también solía ser serio, pero parecía que le superaba con creces.
— No es para tanto, hombre —.
Cinco días. Cinco días desde que obtuvo poderes, y ahora está lidiando con aliens o algo.
Cinco. Putos. Días.
Inhala. Exhala. Sacude la cabeza, decidiendo no creer nada de eso por el momento, y sigue con el tema agua.
"Los chicos comen barro y piensan que es chocolate."
— Probablemente Urano estaría más acertado, pero bueno —. Se encogió un poco de hombros. — De una cúpula bajo el mar; es una historia larga —.
Keenan se cruzó de brazos y alzó una ceja.
— He visto a niños beber de esa fuente como si fuera Coca-Cola, estarás bien —.
"¿Cómo que no? ¿De dónde venís, de Saturno?"
Pequeño chiste nacional. Pero sí nota el traje. Versus la ropa de civil propia, la vestimenta ajena parece que añade al calor, más que protegerlo de.
"Te tomo la palabra, pero si me da gangrena o algo, es tu culpa."